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Ángel García Catalá
Lunes, 4 de mayo de 2015 | Leída 459 veces
Abogados de Éxito

Teresa Tovar: "La tributarista que quiso hacer justicia"

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La receta del éxito de la tributarista, Teresa Tovar, destacada abogada del Estudio Echecopar. Para Tovar "toda persona que se dedique al Derecho y quiera ser abogado debe tener pasión por la justicia", otra clave es ser flexible y atreverse a ver distintas industrias.

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No importa la ideología. Cualquier persona que viviera a finales de los años ochenta en el Perú coincide en señalar que aquellos fueron tiempos difíciles. Demasiado. Si el recrudecimiento del conflicto armado no fuera, por sí solo, un fenómeno lo suficientemente trágico, a este había que sumarle una economía nacional al borde del colapso absoluto. Era la época de la hiperinflación y la guerra contra Sendero.

 

Los cambios que sobrevinieron unos años después, aparte de aliviar esa situación, determinaron una transformación fundamental con respecto a la propia concepción del Estado y el mercado –esta vez sí, discutible según las distintas opciones políticas–. A grandes rasgos, la reforma produjo que el Estado pasase de ser un ente omnipresente a ejercer un rol subsidiario.

 

El proceso de privatizaciones, así como una nueva sociedad en la que los consumidores y la libre competencia de las empresas, supusieron la llegada de un mar de nuevas leyes y regulaciones. Los abogados que supieron adaptarse a los nuevos tiempos tuvieron, qué duda cabe, un factor de ventaja con respecto al resto. Entre estos, se encontraba Teresa Tovar.

 

“La tributarista”

Antes de entrar a su primer Estudio, donde trabajó junto con algunos de sus primos y su tío Jorge Tovar Velarde, a Teresa Tovar la conocían como “La tributarista”. El apelativo le venía de su estancia en la universidad. Allá, como alumna de la clase de Código Tributario que impartía Armando Zolezzi, Tovar alcanzó un logro inaudito hasta ese momento: obtener la máxima puntuación (20) en un examen.

 

Aquella situación motivó, además de la “chapa”, que la joven abogada comenzara su andadura profesional en este campo del Derecho. Las reformas económicas y políticas, sin embargo, se sucedían, y Tovar no permaneció ajena a ellas; entró a ver temas relacionados a regulaciones (telecomunicaciones, concesiones, privatizaciones).

 

A esta transición se sucedió pronto otra, pues pasó a trabajar al Estudio Echecopar, donde se ocupó del ámbito relativo al Derecho de la Competencia. Tras su entrada, Tovar advirtió que el Estudio no tenía un área específica para esta rama del Derecho. Entonces decidió tomarla por ella misma. “La especialidad estaba ahí, porque había clientes, así que decidí aprovechar la oportunidad”, comenta al rememorar el momento.

 

El hecho, además, produjo que pudiera combinar la atención sobre temas de regulación y de competencia. Sobre este aspecto, Tovar destaca que “ambos son como dos caras de una misma moneda: cuando finalmente la competencia no es viable, se tiene que optar por la regulación económica”. El otro denominador común que la abogada valora es que tanto la una como la otra persiguen “hacer justicia en los mercados”.

 

Para Tovar, sin duda, “toda persona que se dedique al Derecho y quiera ser abogado debe tener pasión por la justicia. Debe gustarle defender y lugar por algo, argumentar a favor de alguna causa, sea esta la de un cliente o un principio o valor. A mi me interesó muchísimo lograr la justicia en los mercados. Viniendo de una economía tan mala, el que tuviera la oportunidad de cambiarla a través del Derecho, a mi me pareció genial”.

 

Madre, mujer, y abogada

 

Siempre existió, y sigue existiendo hasta cierto punto, un elemento recurrente en la trayectoria de Teresa Tovar: a su alrededor solo encontraba hombres. En sus inicios como abogada dedicada a cuestiones de competencia, ella era la única mujer. Sus colegas, además de ser todos hombres, estaban compuestos por extrabajadores de Indecopi.

 

Tratar de cambiar la realidad tuvo, pese a las dificultades, su recompensa cuando la prestigiosa publicación británica Chambers & Partners la incluyó, dentro del Derecho de la Competencia, como la primera mujer dentro de su famoso ranking –publicada recientemente la edición perteneciente al año 2014, el nombre de Tovar sigue apareciendo entre los más destacados, como si los años no pasaran–.

 

Los retos, en cualquier caso, no se limitaron al ámbito profesional. Conjugar este con el personal, supuso para Tovar más de una angustia. Antes de entrar a Echecopar, por ejemplo, Tovar tuvo que compaginar su trabajo y estudios de maestría con la educación y manutención de su primer hijo, Mijael, de solo un año de edad. Ahora recuerda y reconoce que “lloraba y le decía a mi esposo: 'soy una mala mamá'. Él, sin embargo, siempre fue un apoyo fundamental y me recordaba el hecho de que mis hijos crecerían y, pasado el tiempo, estarían orgullosos de los logros de su madre. Finalmente, conseguí terminar la maestría, con un año de retraso, pero la sustentación de mi tesis fue calificada como Cum Laude. Fue un esfuerzo muy grande en ese momento de mi vida”.

 

Forma jurídica, pero también fondo económico

 

Cuando Tovar analiza las particularidades del Derecho de la Competencia, tiene claro que todo profesional que se dedique a esta especialidad debe conocer profundamente la realidad económica. “No basta con ver solo la forma jurídica, sino que es necesario ver el trasfondo de los negocios, su realidad económica”.

 

Otro concepto clave es, según su opinión, la flexibilidad. “Es muy importante, porque tienes que ver distintas industrias, ya que no hay un Derecho de la Competencia que sea igual para todas las empresas porque precisamente tienes que aplicarlo a distintas industrias. Cada mercado tiene su particularidad”.

 

Por último, Tovar valora la necesidad de “ofrecerle un valor agregado a los clientes. Hoy en día, el ejercicio de la profesión es muy distinto al de hace unos diez o quince años. Los clientes ahora valoran mucho el consejo legal basado en la realidad de sus negocios; ya da por sentado que tú tienes el conocimiento jurídico y te pide ese valor agregado de conocer la realidad de su negocio o mercado. Te dice: dame consejos que realmente me sirvan para tomar decisiones”.

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