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Wilbert Scargglioni
Lunes, 11 de noviembre de 2013 | Leída 640 veces
Cómo crear códigos de acceso rápido para promocionar servicios legales

El código de barras del siglo XXI

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Análisis de las múltiples posibilidades que ofrece la aplicación Quick Response (QR).

[Img #2095]
 
El abogado observador habrá notado que en los últimos años se vienen incorporando unos extraños gráficos de diseño geométrico en blanco y negro al envoltorio de algunos productos y anuncios publicitarios de diarios, revistas, afiches,  calcomanías en establecimientos abiertos al público, paneles en paraderos de transporte público, entre otras publicaciones comerciales e institucionales; que no sugieren su utilidad y forma de uso en forma inmediata. 
 
Estas pequeñas cuadrículas dispuestas caprichosamente y enmarcadas en un cuadrado más grande son los códigos QR (siglas de Quick Response: “respuesta rápida”) que tienen el principal propósito de promoción publicitaria pues permiten la captura de esa imagen pasándole por encima el escáner de nuestro smartphone u otro dispositivo portátil para así llegar a la versión móvil de los sitios en Internet.
 
Desarrollados desde 1994, los QR nos remontan naturalmente a su antecesor inmediato: el código de barras verticales, cuya amplia utilización en la logística de supermercados y editoriales de libros impresos, entre otras industrias, se está viendo desplazada por su poca efectividad pues su lectura se basa en una codificación vertical y numérica que se decodifica en una base de datos mediante un sofisticado aparato lector de 
propiedad del establecimiento.
 
Hoy en día la cámara fotográfica  de smartphones y otros dispositivos móviles con sistemas iOS o Android se comporta como escáner para capturar y descifrar estos códigos autónomamente, en combinación eficiente con un programa lector descargable que permitirá alcanzar mayor difusión al código QR debido a que utiliza 
una data codificada bidimensional (horizontal y verticalmente) con posibilidades de personalización casi infinitas y accesibles para trasladar a un sitio web.
 
El código fuente del sistema de producción de QR es abierto por lo que podemos utilizarlo libremente y con facilidad para crear códigos propios de la página web de nuestro estudio de abogados, empresa, blog, revista y otros. Para ello bastará con ir a http://qrcode.kaywa.com para ingresar los datos y seleccionar el tamaño del cuadro para asociarlo a un sitio web o utilizarlo impreso. A manera de huella digital, estos códigos 
además de servir como distintivos de proveedores de productos y servicios jurídicos, pueden llegar a ser un nexo interactivo para efectuar mediciones y acercamientos retroalimenticios con mercados potenciales constituidos por consumidores de cada vez más involucrados con tecnologías móviles.
 
No tardará en usarse el QR –grabado en el móvil o en impresos– para las tarjetas de presentación y hoja de vida del abogado, carnés de colegiación, constancias de habilitación profesional, identificación  de 
partidas registrales electrónicas, expedientes judiciales, instrumentos notariales, etc. 
 
Otra utilidad de esta aplicación en algunos países desarrollados es evitar hacer largas colas para ingresar a espectáculos públicos pues permite anticipar el pago del boleto en línea e incorporarlo al móvil para presentarlo ante un lector. La difusión de esta industria podría otorgarnos comodidad para pagar tasas judiciales y...
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