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Bono de reconocimiento ¿Fue una expropiación de los fondos de pensiones?

Bono de reconocimiento ¿Fue una expropiación de los fondos de pensiones?

El autor analiza la naturaleza del Bono de Reconocimiento, producto de la creación de las AFP que conllevó a que muchos trabajadores se retiren del Sistema Nacional de Pensiones bajo la promesa de que sus aportes sean depositados y devueltos en una cuenta individual de capitalización. Al respecto, evidencia serios cuestionamientos en la devolución y rentabilidad de lo aportado, a tal punto que podría ser considerado una suerte de «expropiación de los fondos pensionarios».

Por Jaime Delgado Zegarra

lunes 8 de junio 2020

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I. INTRODUCCIÓN

En los años 90 se crearon las AFP, fomentando que los trabajadores se trasladen a ellas, prometiéndo que sus aportes efectuados al Sistema Nacional de Pensiones no se perderían, sino que les serían devueltos y depositados en su cuenta individual de capitalización (Bono de Reconocimiento). Esto no se cumplió a cabalidad y casi nadie se dio cuenta. La realidad es que esa transferencia solo se haría efectiva cuando el afiliado llegara a la edad de jubilación y sin ninguna rentabilidad, solo con un factor de reajuste equivalente el índice de precios al consumidor, que es infinitamente inferior a cualquier rentabilidad del Sistema Privado de Pensiones, o la que generaría una cuenta a plazo fijo en algún banco. ¿Eso podría ser considerado una expropiación de sus fondos pensionarios?

El ofrecimiento del Bono de Reconocimiento (en adelante, BdR) motivó a los trabajadores a cambiarse de sistema, dejando el Sistema Nacional de Pensiones (SNP) y pasarse a las AFP, sin comprender realmente que sus aportes efectuados durante tantos años para su jubilación, no serían realmente reconocidos en su integridad, como lo prometido.

El BdR supuestamente estaba representado por el monto de sus aportaciones durante el tiempo que permanecieron en el SNP, entonces queda claro que eran y siguen siendo sus aportes, su dinero, parte del sueldo o salario que les descontaban de la planilla para asegurarles una pensión de jubilación. No es una dádiva.

Este BdR, sin embargo, no estaba representado por un aporte en efectivo a la cuenta individual de capitalización del nuevo afiliado a la AFP, sino solo representado nominalmente por un certificado que cada afiliado tendría que gestionar oportunamente a la Oficina Nacional Previsional (ONP) a través de su AFP; para lo cual tendría que demostrar con boletas de pago, planillas, certificados de trabajo y otros documentos su relación laboral y todos los aportes que hubiera hecho ante sus anteriores empleadores.

De ahí surgieron varios problemas que hasta la fecha no se han aclarado ni resuelto, veamos:

II. ¿EL BONO ES UN DERECHO O UNA DÁDIVA?

Si partimos del hecho que a los trabajadores se les descontó parte de sus sueldos como aporte al SNP y, el Estado los instó a que se pasaran a las AFP, reconociéndoles sus aportes efectuados para que no sean perjudicados en su futura pensión, no habría razón para no considerar que estamos hablando de un derecho, una dádiva o un regalo, sino del patrimonio para su futura jubilación. En virtud de ello podemos afirmar que es una deuda que el Estado tiene con los trabajadores.

 

Bajo estas condiciones, se tiene que reconocer que estamos frente a un “derecho de todos los trabajadores que aportaron al SNP para que se les devuelva sus aportes a valores actualizados”, como corresponde.

 

Esto es importante porque desde el Estado solo ha emitido los bonos 1992, 1996, 2001 y el Bono 20530 [1]. Esto significa que desde el año 2001, hace 19 años, todos los trabajadores que hayan aportado al SNP y que luego de algunos años decidieron afiliarse a una AFP habrían perdido esos aportes porque el Estado ya no los ha reconocido, ni pretende hacerlo.

 

El año 2016 solicité un informe a la ONP para que explique cuantos afiliados del Sistema Nacional de Pensiones se habían trasladado a las AFP desde el año 2002 (período en el cual el Estado no ha emitido un nuevo BdR). En relación a ese pedido se emitió el Informe Nº 116-2016-DPR/ONP, según el cual, entre los años 2002 y 2016 al menos 1 591,020 afiliados se trasladaron de la ONP a la AFP; en consecuencia, perdieron sus aportes efectuados, ya que el Gobierno no ha reconocido para ese período, ni hasta ahora, nuevo Bono de Reconocimiento. Ya han pasado 19 años. Al 2020 y ese número debe ser mayor.

 

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Otro problema para los afiliados es que ese BdR no se incorpora automáticamente y en efectivo en su cuenta individual de capitalización, sino que solo se emite un certificado con un valor nominal, que recién se podrá hacer efectivo cuando el afiliado cumpla los 65 años y esté en aptitud de jubilarse. Para entonces, ese BdR no generará rentabilidad alguna, apenas será ajustado con el índice de precios al consumidor (IPC) acumulado, lo cual es un absurdo. Por ejemplo, el IPC para el año 2019 fue de 1.9% según el BCR [2], mientras en el Sistema Privado de Pensiones, según la Asociación de AFP [3] (desde su creación de los multifondos] hasta la primera semana de diciembre de 2019, la rentabilidad generada para los fondos de los afiliados ha sido 8.5% anual.

 

Bajo ese escenario, es evidente que los aportes que realizaron los afiliados a la ONP se han ido devaluando poco a poco, lo cual es un gran perjuicio, pues ello repercutirá directa e inevitablemente contra su pensión de jubilación.

 

Por otra parte, ¿Por qué el Estado tendría que emitir una resolución expresa declarando cada vez su decisión de emitir un nuevo bono de reconocimiento? si lo que corresponde es simplemente devolver lo que el SNP recibió de los trabajadores, antes de pasarse a una AFP, así como sucede cuando un afiliado se pasa de una AFP a otra.

 

Todo esto nos hace llegar a la conclusión de que el Estado estaría apropiandose de los aportes que realizaron los afiliados al SNP antes de trasladarse a una AFP, porque esos aportes no se traducirán en algún beneficio pensionario. Si el Estado decidió crear las AFP debió reconocer y garantizar plenamente que todos, absolutamente todos los aportes que hicieron los trabajadores en el SNP, sean depositados en la cuenta individual de capitalización de cada afiliado cuando se pase al sistema privado.

 

 

III. ¿ALGUIEN HA AUDITADO QUE EL VALOR DEL BONO CORRESPONDE AL VALOR REAL Y ACTUALIZADO DE LOS APORTES QUE HICIERON LOS TRABAJADORES AL SNP?

Un primer problema lo tenemos cuando el Estado ha establecido que reconoce solo hasta un monto de 60 mil soles como valor nominal del BdR. ¿Y qué pasa si al trabajador le correspondía, luego de haber hecho el cálculo de sus aportaciones, un monto mayor? Simplemente lo pierde.

Pero además, como ese dinero no lo deposita el Estado de manera inmediata en la cuenta individual del trabajador, sino que recién lo hace en la fecha de su jubilación, ese valor nominal se irá deteriorando drásticamente puesto que solo se ajusta con el Índice de Precios al Consumidor IPC.

La propia Asociación de AFP elaboró un estudio cuyos “resultados del análisis indican que la forma cómo se determinó el pago del BdR ha impactado negativamente en el reconocimiento del monto aportado en el SNP y que la modalidad impuesta de pago, al momento de la jubilación del afiliado, ha impedido que el ahorro del trabajador en el SNP se capitalice en el SPP, perjudicando el monto de la pensión alcanzada” [4].

Vemos el siguiente ejemplo preparado en un informe elaborado por dicha AFP:

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A decir deeste estudio, si el BdR se hubiera capitalizado, es decir, hubiera generado rentabilidad desde el traslado del afiliado del SNP al SPP; se obtendría un bono capitalizado (BC) de S/41,336.83 para el afiliado de baja cotización, y un máximo de S/436,620.29 para el afiliado con mayor número de meses de aporte. Dado estos resultados, se evidencia una pérdida significativa de S/31,679.61 para el afiliado con 48 meses de aporte, S/143,053.26 para el afiliado con 102 meses de aporte y S/334,615.93 para el afiliado con 156 meses de aporte.

Estos datos confirman que existe un enorme perjuicio generado a los aportantes de la ONP que decidieron de buena fe, trasladarse a las AFP motivados por la presión mediática y confiados en que sus aportes serían reconocidos para su futura pensión de jubilación. Esto en términos prácticos significa que solo se les estaría reconociendo la cuarta parte del valor actualizado de sus aportes.

Analicemos este ejemplo, si el valor nominal del BdR fue de 11,345.79 soles, actualizado con el IPC sería 43,608.37 soles, pero si fuera capitalizado con la rentabilidad anual del “Fondo 2” para cada perIodo, el monto debería ser 186,661.63 soles. Esto quiere decir que, un afiliado en ese escenario habría perdido nada menos que 143,053.26 soles de su fondo de pensiones. Esto es inaceptable.

En este sentido, se requiere de una norma legal que reconozca que estos aportes son un derecho del trabajador, no una dádiva, ni acto de gratuidad del Gobierno. La norma debe grantizar que estos aportes sean depositados aL valor actual con la rentabilidad promedio del Sistema Privado de Pensiones desde el día que Estos se afiliaron a la AFP. 

 


[*] Jaime Delgado Zegarra es Director del Instituto de Consumo USMP. Fundador de ASPEC, Ex congresista.

[1] Bono de Reconocimiento ONP. Recuperado de: <https://www.onp.gob.pe/Servicios/pertenezco_spp/bonos_fondos_complementarios/inf/bonos_reconocimiento>.

[2] IPC según el Banco Central de reserva BCR. Recuperado de: <https://estadisticas.bcrp.gob.pe/estadisticas/series/anuales/resultados/PM05197PA/html>.

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