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¿Por qué ganó el rechazo a la nueva Constitución en Chile?

¿Por qué ganó el rechazo a la nueva Constitución en Chile?

Por Rafael Rodríguez Campos

lunes 12 de septiembre 2022

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El domingo 3 de setiembre de 2022 se llevó a cabo el Plebiscito de Salida en Chile (en adelante, PDS). Así, marcando un amplio contraste tanto con el resultado del Plebiscito de Entrada en 2020 (en adelante, PDE 2020), como con la segunda vuelta presidencial de diciembre 2021, refiere el periodista Esteban González, el rechazo al borrador de la nueva Constitución triunfó categóricamente obteniendo el 62% de las preferencias electorales frente al 38% alcanzado por el apruebo.

Como lo señalan Isabel Caro y Martín Browne, cuando un ministro del gabinete del presidente Gabriel Boric se percató que en la región Magallanes -el lugar donde nació el jefe de Estado- el rechazo arrasaba con un 60% de los votos escrutados, entonces se empezó a reconocer que la victoria del rechazo sería mucho más aplastante de lo que las empresas de opinión públicas habían proyectado (10 puntos de diferencia en la mayoría de sondeos).

La palabra del presidente

Por ello, no fue una sorpresa para los medios de comunicación chilenos escuchar al presidente Boric dirigirse al país señalando lo siguiente: “El pueblo de Chile ha hablado fuerte y claro”. Agregando que la voz del pueblo hay que escucharla, pidiendo dejar de lado los maximalismos, la violencia y la intolerancia, y advirtiendo que Chile tiene un proceso constituyente por delante. Se trata, como refieren algunos analistas, de un gesto político importante tomando en consideración que el presidente se jugó su capital político por el ‘apruebo’ promoviéndolo por todo el país.

El rechazo en las regiones

Al respecto, si vemos el mapa geográfico/electoral chileno podemos apreciar que el rechazo arrasó en todo el país. Así, por ejemplo, como lo apunta Juan Manuel Ojeda, el rechazo se impuso en todas las regiones y barrió con los del apruebo tanto en la región Metropolitana (Gran Santiago), como en Valparaíso.  Es decir, estamos frente a un triunfo demoledor del rechazo que se aleja de todo lo ocurrido en la segunda vuelta de 2021 en cuyo escenario de enfrentaron el presidente Boric con José Antonio Kast, líder del Partido Republicano.

El rechazo en las comunas

Ahora bien, la derrota del apruebo es más notoria cuando apreciamos que en el 97% de las comunas a nivel nacional, es decir, en 338 de las 346 existentes se impuso el rechazo. Con lo cual se dio vuelta el resultado que se registró en el PDE 2020, cuando solo en cinco comunas a nivel nacional el rechazo consiguió más del 50% de los votos.

El rechazo en Santiago

Es más, si nos concentramos en el Gran Santiago tenemos que el Rechazo ganó en 29 de las 34 comunas y el Apruebo perdió en 24 en las que triunfó el presidente Boric en el balotaje en 2021. Es decir, las únicas comunas del Gran Santiago en las que sacó ventaja el apruebo fueron Pedro Aguirre Cerca, San Joaquín, Maipú, Puente Alto y Ñuñoa. Así lo explicó Esteban González.

Las claves de una jornada electoral histórica

La dura derrota del Gobierno -que tiene como principal perdedor al presidente Boric- y la incertidumbre que se abre en torno a cuál será la posición que la centroderecha adopte en torno al proceso constitucional chileno son los factores que mayor incertidumbre generan para la gobernabilidad y estabilidad del régimen político chileno en este nuevo escenario pos plebiscito.

Ahora bien, la jornada electoral del PDS nos deja algunas claves que considero necesario compartir:

  • El PDS contó con una participación histórica que alcanzó el 80,8% y que representó más de 13 millones de electores. Como lo destaca Gloria Faúndez, esta participación supone un cambio respecto del PDE 2020, hasta ese momento el de mayor participación en votos absolutos en toda la historia de Chile. Debiendo precisar que en dicha oportunidad el voto fue voluntario (en esta fue obligatorio) y contó con 7. 542.952 ciudadanos que fueron a las urnas dándole un notable apoyo a la opción de redactar una nueva Constitución con un 78,28% frente al 21,72% que se manifestó por preservar la Constitución de 1980.
  • La factura política de la derrota del Apruebo la pagará, especialmente, el Gobierno y el presidente Boric. Recordemos que desde que asumió el mandato el presidente vinculó el éxito de su gobierno a la suerte de la convención constitucional. Es más, fue el propio Secretario General de la Presidencia, Giorgio Jackson, quien señaló categóricamente que el futuro gobierno tenía como principal escollo la Constitución de 1980. En todo caso, por las recientes declaraciones y acciones adoptadas por el presidente todo hace parecer que busca mantener un rol importante en esta nueva etapa constitucional que se abre: convocó a las diferentes fuerzas políticas a una reunión en la Moneda para mantener vigente al proceso constituyente.
  • El dato más preocupante para la estabilidad del gobierno ha sido, sin lugar a dudas, la fractura del bloque de la centroizquierda. Como se sabe fueron la Centro Izquierda por el Rechazo, Amarillos por Chile, Una que nos Una, Gente del Sur, Proyecta Chile, entre otros, los movimientos de centro izquierda que decidieron cruzar el Rubicón y colocarse en la vereda del Rechazo en el PDS. Esta partición constituye uno de los hechos políticos más importantes para ese sector desde el regreso a la democracia en 1990. Sin embargo, las voces más importantes de este sector han manifestado su vocación de continuar el camino hacia una nueva Constitución.

Así, por ejemplo, el vocero de Amarillos por Chile,  señaló lo siguiente:

No fue un triunfo de un partido político, ni de un sector, es la voz de un Chile profundo, de la gente común y corriente que con sabiduría política una vez más nos ha enviado un mensaje muy claro: queremos una nueva y buena Constitución, pero hecha a partir del diálogo, no de la intolerancia; del acuerdo; no del maximalismo y con espíritu refundacional.

Del mismo modo, el presidente de la comisión de Constitución del Senado y rostro de la Centro Izquierda por el Rechazo,  (DC), afirmó lo siguiente:

Hemos hablado con el Presidente de la República y con el presidente del Senado, y estamos totalmente disponibles a llegar a un gran acuerdo nacional para darse certeza a la ciudadanía de que tendremos una nueva convención elegida por ellos, paritaria entre hombres y mujeres, pero también aprendiendo de los errores de este proceso.

Por su lado, la centroderecha se enfrenta a un serio dilema: cumplir con la promesa hecha por Chile Vamos para iniciar un nuevo proceso constituyente atendiendo al clamor popular del PDE 2020, o seguir una de las líneas propuestas por las facciones del Partido Republicano:

a) Mantener incólume la Constitución de 1980; o

b) Buscar hacer algunos cambios que apuntarán a urgencias sociales. Sea como fuere, dados los acuerdos previos a la jornada electoral adoptados entre los partidos de la centroderecha, podemos señalar que este sector viene reafirmado el compromiso de dar continuidad al proceso constituyente. Eso sí, sin todavía discutir acerca de cómo hacerlo:

a) Desde una comisión de expertos; o

b) Llamando a una nueva Convención Constitucional, como lo subrayan Luciano Jiménez, José Wilson y Esperanza Navarrete.

Lecciones del PDS

Finalmente, consideramos que el PDS nos deja -por lo menos- dos lecciones constitucionales y políticas fundamentales:

a) No se puede aprobar un nuevo texto constitucional desconociendo el peso histórico que la centroderecha y la centroizquierda tienen en la sociedad chilena, como lo señala Max Colodro; y

b) Chile tiene un centro electoral que no se identifica con un solo partido, que tiene ciudadanos que buscan cambios, pero no a la rápida, ni a tontas ni a locas. Que exige claridad, liderazgos responsables, con tonos amigables y no combativos. Un centro que pide que no lo ignoren, como lo apunta Paula Walker.

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