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“Ese triángulo queda en manos del Perú pero con costa seca”

“Ese triángulo queda en manos del Perú pero con costa seca”

El destacado historiador explicó que lo determinado por la CIJ de La Haya, en que la frontera marítima sigue la línea del paralelo geográfico que se inicia en el Hito N°1, es que la frontera terrestre comenzaría en un punto y la frontera marítima en otro.

Por Redacción Laley.pe

martes 28 de enero 2014

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Al ser ser más preciso, Parodi dice que “el triángulo terrestre que está en el medio es gobernado por la frontera terrestre; es decir, la tierra es peruana pero el mar que baña esas costas es chileno”. 

En esa misma línea opina que el presidente chileno Sebastián Piñera ha sido “poco imprecavido” al afirmar que el triángulo en cuestión es chileno. Asimismo complementó su crítica sosteniendo que “las autoridades de ambos países tendrán que conversar para, de una vez, resolver ese tema en el mismo paquete de ejecución de la sentencia” 
80 millas de paralelo 
Con respecto al criterio de La Haya de trazar la línea fronteriza entre Perú y Chile a partir del Hito N° 1, siguiendo una línea paralela hasta las 80 millas, Parodi comenta que la Corte consideró la actividad pesquera y las especies marítimas de la zona. 
Sin embargo, discrepa en parte con el criterio de los jueces pues, para él, “es una cifra un poco arbitraria y un poco excesiva, esperaba 12, 24 ó 40 millas. Chile ha salido un poco bien librado con 80 millas”. 
La CIJ de La Haya concluyó que el Convenio de Zona Fronteriza Marítima de 1954 constituye un “acuerdo tácito” de delimitación marítima entre Perú y Chile, sobre el particular, Parodi señala que fue una gran debilidad de parte de nuestro país argumentar que no era una acuerdo de límites marítimos. 
Además detalla que este es un documento firmado por ambas partes y ratificado por los Congresos de ambos países. Este dice que “para no sancionar a los barcos pesqueros, se les dará una zona de tolerancia 10 kilómetros a cada lado del paralelo geográfico que constituye el límite marítimo entre los dos países”. 
Aclara la controversia del tema afirmando que “no es un tratado de límites pero sí hay un párrafo dentro de un Convenio de Zona Especial Fronteriza Marítima que señala cuál es el límite”. 
Por último, explica que según lo estimado con la Corte “no es un tratado de límites con la carta náutica, con todas las de la ley, pero tácitamente sí se han puesto de acuerdo que el límite sea el paralelo”. 
Ejecución del fallo 
Para el historiador, la sentencia se acata de manera inmediata pero no se ejecuta del mismo modo. “Siempre hay coordinaciones técnicas que deben realizar los países, y es normal que así sea”, sentenció. 
Asimismo recalca que habiendo obtenido el país del sur un paralelo de 80 millas, que resguarda la mayor masa de peces y les evita todo el problema social que hubiese sido menos millas, “Chile no debería poner mayores trabas y colaborar ampliamente en la ejecución de la sentencia”. 
Aprecia que el fallo se refirió también sobre la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). En tal sentido, al parecer, “Chile está insinuando que quiere que Perú primero se adecue a Convemar, es decir que firme, antes de avanzar”. 
A pesar de ello, para Parodi, “la Constitución peruana no es incompatible con Convemar. No tendría que ser un pre-requisito para avanzar en la ejecución de la sentencia”. 
Para cerrar el tema, Parodi sostiene que lo correcto sería contar con una comisión técnica binacional que ejecute la sentencia, pues esta es “simple y no hay circunstancias geográficas relevantes”. “Si hay voluntad de las partes, en pocos meses este (el fallo) debería ser ejecutado”, remarcó. 
Impresiones generales 
Parodi, al hacer un análisis general de la sentencia de la CIJ de La Haya por el diferendo marítimo entre Perú y Chile, afirma que este ha sido “favorable” para el país, debido a que “se ha obtenido el 70% de lo que se pedía”. Sin embargo, percibe que “salen a flote algunas debilidades de la posición peruana como la del Convenio de 1954”. 
Como historiador, no deja de comentar que el siguiente paso es seguir en el proceso de integración con Chile, cambiar de mirada y dejar de lado la desconfianza mutua. “De lo que hagan nuestras autoridades en este proceso dependerá mucho de que peruanos y chilenos, de aquí en adelante, nos veamos de manera diferente”, concluye.

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