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El falso dilema: democracia o comunismo

El falso dilema: democracia o comunismo

Mainer Héctor Cruz Chávez: “Ni Keiko representa a la democracia, ni Castillo representa al comunismo, sea quien gane las elecciones, no debemos ser indiferentes a la política, y recordar que a través de ella se maneja el futuro de nuestro país, y el destino de las futuras generaciones”.

Por Mainer Héctor Cruz Chávez

viernes 4 de junio 2021

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Estamos ad portas de las elecciones presidenciales, de este 06 de junio de 2021, y la maquinaria mediática de la derecha conservadora, nos ha planteado otra vez, un falso dilema, o elegir a Keiko Fujimori y la democracia, o elegir a Pedro Castillo y el comunismo.

La primera relación, es a todas luces contradictoria, el fujimorismo tanto albertista como keikista, es contrario a las formas democráticas, su modus operandi típico ha sido siempre copar todas las instituciones del Estado y ejercer influencia directa en ellas, y una vez en el poder, perennizarse allí de cualquier forma.

Keiko Fujimori, ha sido cogobierno con su mayoría congresal, en el periodo 2016-2019, y demostró su talante autoritario no aceptando su derrota electoral, y digitando a su antojo a los congresistas de su bancada, con lo que contribuyó a causar la crisis e inestabilidad política, que nos llevó a tener tres presidentes en un lustro.

Además, existen claros indicios que indican su confabulación con “Los cuellos blancos del puerto”, que se han evidenciado por ejemplo, en los divulgados audios de la vergüenza de 2018; y la acusación penal presentada en su contra por la Fiscalía, por graves delitos como crimen organizado o lavado de activos, que evidentemente le restan idoneidad, para asumir la más alta magistratura del Estado.

De igual modo,  la candidata fujimorista, reivindica sin rubor el gobierno de su padre, y llama errores a los delitos perpetrados en el fujimorato, tal actitud la sitúa  lejos, de un concepto de  gobierno democrático, en el que impere el Estado de Derecho y el respeto de los derechos  ciudadanos.

El keikismo representa el continuismo de un modelo económico inequitativo y desgastado, en el que los beneficiados principales han sido un minoritario sector del gran empresariado mercantilista, que ha financiado sus campañas políticas con millones de dólares, y que de ser gobierno, evidentemente devolverá con más fuerza los favores económicos recibidos, una muestra de ello fue que su bancada intentó retrasar la ley de alimentación saludable y establecer la señalización con octógonos, en los productos procesados de los Grupos Romero y Gloria.

La segunda relación: Pedro Castillo y comunismo, tal relación es falaz y calumniosa. El comunismo como sociedad o modo de producción nunca ha existido, lo que se han dado en el siglo XX son formas de estados socialistas en sus distintas variantes: URSS, China, Cuba o Corea del norte. Y dado que, en el imaginario colectivo existe una relación entre comunismo e ineficiencia económica, pues la derecha trata de maximizar tal relación, a favor de sus intereses.

La retórica del profesor chotano, tiene un claro componente autoritario e intervencionista,  que busca un cambio en el modelo económico,  a fin de lograr una mayor equidad social. Representa a una izquierda conservadora y provinciana, pero también implica un voto de protesta de un  grueso sector del electorado, excluido del modelo económico impuesto hace tres décadas, donde la inversión privada, la disciplina fiscal, las cifras macroeconómicas en azul, y el vertiginoso crecimiento económico originado por la exportación de minerales (2003-2014),  han sido insuficientes para crear un auténtico desarrollo económico y  bienestar de las mayorías.

Así pues, de llegar al poder, Castillo no podrá salirse del marco institucional y democrático aunque quisiera, dada su debilidad como fuerza política, y tendrá que concertar con otras bancadas para hacer un gobierno viable.  De pretender disolver el Congreso de manera ilegal, pues tendrá una fuerte oposición en las demás fuerzas políticas, y la sociedad civil, y de los diversos poderes facticos, en particular de la prensa concentrada, y en última instancia podría entrar a tallar las Fuerzas Armadas.

Castillo encarna un antisistema, lo cual ha sido su fortaleza en la primera vuelta, pero paradójicamente, también  es su debilidad en esta segunda etapa, pues a lo largo de sus discursos, a dado la imagen de tener un plan de gobierno improvisado, aunado a que el jefe de su partido: Vladimir Cerrón, que representa su otro gran pasivo, no solo por la condena por corrupción que cierne sobre éste, sino porque pregona una línea de marxismo ortodoxo contrario al sistema  democrático imperante en el mundo actual. Ello hace necesario que, el candidato presidencial haga un  deslinde ideológico y programático con dicho personaje.

En resumidas cuentas, ni Keiko representa a la democracia, ni Castillo representa al comunismo, sea quien gane las elecciones, no debemos ser indiferentes a la política, y recordar que, a través de ella se maneja el futuro de nuestro país, y el destino de las futuras generaciones.

Ahora más que nunca, es imperioso ejercer el deber y el derecho que tenemos como ciudadanos, de participar activamente en ella, en cualquiera de sus formas, sea organizándonos como sociedad civil, sea organizándonos para salir a las calles en pacificas marchas, o participando directamente en la actividad política, y no claudicar en buscar la forma, de terminar con la nefasta alternativa de elegir siempre el mal menor.


*Mainer Héctor Cruz Chávez: Abogado por la UNMSM.

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