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Tenencia de hijos: cómo ganar un proceso en Perú

La tenencia de hijos es uno de los procesos legales más delicados e importantes que enfrentan los padres separados en el Perú. Más allá de conocer los trámites, ganar un proceso de tenencia depende de entender cómo piensa el juez, qué evidencias valora y qué conductas pueden jugar a tu favor o en tu contra.


¿Qué es la Tenencia en el Derecho Peruano?

La tenencia es el derecho y la responsabilidad de uno o ambos progenitores de tener al hijo o hija bajo su cuidado y convivencia diaria. Está regulada por el Código de los Niños y Adolescentes (artículos 81° al 87°) y se diferencia de la patria potestad, que es el conjunto más amplio de derechos y deberes que los padres tienen sobre sus hijos independientemente de con quién vivan.

Cuando los padres se separan, la tenencia puede establecerse de tres formas:

  • Tenencia exclusiva: el hijo vive permanentemente con uno de los padres, mientras el otro tiene un régimen de visitas.
  • Tenencia compartida: el hijo alterna su convivencia entre ambos padres según un calendario acordado o establecido por el juez.
  • Tenencia provisional: medida cautelar que el juez dicta mientras se resuelve el proceso definitivo.

El Principio que Rige Todo: El Interés Superior del Niño

El juez no decide la tenencia para beneficiar al padre o a la madre, sino al hijo. El principio rector de todo proceso de tenencia en el Perú es el Interés Superior del Niño, consagrado en la Convención de los Derechos del Niño y adoptado plenamente por la legislación peruana.

En la práctica, esto significa que el juez evaluará cuál de los dos padres ofrece las mejores condiciones para el desarrollo integral del menor en todos los planos: emocional, educativo, físico, espiritual y social. Ningún argumento legal supera este principio: aunque tengas mejor situación económica, si el juez considera que el entorno del otro progenitor es más favorable para el hijo, fallará en ese sentido.


Tipos de Tenencia Según la Ley

La Ley 31590, promulgada en 2022, introdujo importantes precisiones sobre la tenencia compartida en el Perú, estableciéndola como la primera opción preferente del juez cuando no existe acuerdo entre los padres. Esto representa un cambio significativo: ya no se presume automáticamente que la madre es la mejor opción; la ley ahora prioriza que ambos padres participen activamente en la crianza.

La tenencia exclusiva solo procede de manera excepcional cuando se demuestra que la tenencia compartida perjudicaría al menor. Los casos más frecuentes son cuando existe violencia familiar, abandono o conducta nociva de uno de los progenitores.


Criterios que Usa el Juez para Decidir

Conocer los criterios de evaluación judicial es fundamental para preparar tu estrategia legal. Según el artículo 84° del Código de los Niños y Adolescentes y la jurisprudencia de la Corte Suprema, el juez considera:

  • Tiempo de convivencia previa: el hijo debe permanecer con el progenitor con quien convivió mayor tiempo, siempre que ello le sea favorable.
  • Edad del menor: los hijos menores de 3 años permanecerán con la madre salvo causa grave debidamente acreditada.
  • Opinión del menor: el juez toma en cuenta la opinión del niño o adolescente, especialmente si tiene edad y madurez suficiente para expresarla.
  • Informes psicológicos: el equipo multidisciplinar del juzgado realiza evaluaciones psicológicas de los padres y del menor.
  • Informe social: los trabajadores sociales del juzgado visitan el domicilio de cada padre para evaluar las condiciones de vivienda, entorno familiar y hábitos de vida.
  • Antecedentes de violencia: cualquier denuncia por violencia familiar o contra el menor es un factor determinante que puede excluir a ese progenitor de obtener la tenencia.
  • Disposición a facilitar el vínculo: el juez valora positivamente al padre que demuestra voluntad de mantener la relación del hijo con el otro progenitor.

Cómo Ganar el Proceso: Estrategias Clave

Ganar un proceso de tenencia no es solo cuestión de tener buenos argumentos legales; es una suma de conductas, evidencias y actitudes que el juez observará a lo largo de todo el proceso.

1. Prepara tu Expediente con Sólida Documentación

Desde el primer día, reúne todas las pruebas que demuestren tu rol activo en la vida del menor:

  • Constancias de matrícula escolar donde figuras como apoderado
  • Recibos de compra de útiles, uniformes, medicamentos
  • Fotos y videos que muestren actividades cotidianas con el hijo
  • Comprobantes de pago de pensión de alimentos (si los has realizado)
  • Carnet de control médico o vacunas

2. Demuestra Estabilidad en Todas las Dimensiones

El juez buscará en ti una figura parental estable. Esto implica:

  • Estabilidad económica: no necesitas ser rico, pero sí demostrar que puedes cubrir las necesidades del menor
  • Estabilidad emocional: comportamiento sereno durante las audiencias y evaluaciones psicológicas
  • Estabilidad de vivienda: un hogar adecuado, seguro y con espacio para el menor
  • Red de apoyo: abuelos, tíos u otros familiares que puedan colaborar en el cuidado diario

3. Nunca Obstaculices el Vínculo con el Otro Padre

Este es uno de los errores más comunes y perjudiciales. Impedir o dificultar el régimen de visitas, hablar mal del otro progenitor delante del hijo o manipular emocionalmente al menor son conductas que el juez detecta —a través de los psicólogos— y que pueden costarte la tenencia, incluso si en otros aspectos eres el candidato más idóneo.

4. Coopera con los Peritos del Juzgado

Los informes psicológico y social tienen un peso decisivo en la sentencia. Durante las evaluaciones:

  • Muéstrate tranquilo, colaborador y centrado en el bienestar del hijo, no en atacar al otro padre
  • No inventes situaciones ni exageres: los psicólogos forenses están entrenados para detectarlo
  • Demuestra conocimiento de la rutina del menor: su colegio, sus amigos, sus gustos, sus necesidades de salud

5. Habla con tu Hijo de Forma Apropiada

Si el menor tiene edad suficiente, el juez o un psicólogo forense le preguntará con quién desea vivir. No lo presiones ni lo alecciones: los peritos detectan fácilmente cuando un menor está siendo manipulado, lo que perjudica directamente tu caso.


El Proceso Judicial Paso a Paso

Si no es posible llegar a un acuerdo conciliatorio, el proceso judicial sigue estos pasos:

  1. Presentación de la demanda ante el Juzgado Especializado de Familia, firmada por el demandante y un abogado
  2. Documentos adjuntos: DNI del demandante, partida de nacimiento del menor y pruebas que sustenten la pretensión (denuncias, constancias, fotos, etc.)
  3. Pago de tasas judiciales en el Banco de la Nación (tasa por ofrecimiento de pruebas y cédulas de notificación)
  4. Notificación al demandado para que conteste la demanda
  5. Evaluaciones multidisciplinarias: el equipo de psicólogos y trabajadores sociales evalúa a ambas partes y al menor
  6. Dictamen del Fiscal de Familia: el fiscal emite su opinión basada en el principio del interés superior del niño
  7. Audiencia Única: ambas partes exponen sus argumentos y el juez escucha al menor
  8. Sentencia: el juez fija la tenencia definitiva y el régimen de visitas para el otro progenitor

¿Se Puede Cambiar la Tenencia Después de la Sentencia?

Sí. La tenencia no es permanente e irrevocable. Puede variarse si se acredita un cambio significativo en las circunstancias que motivaron la decisión original. La Corte Suprema ha precisado que para variar la tenencia, el juez debe evaluar la experiencia vivencial del menor, sus rutinas, sus vínculos afectivos con ambas familias y su bienestar integral. Cualquier padre puede solicitar la variación de tenencia ante el Juzgado de Familia si demuestra que las condiciones han cambiado o que el menor se encuentra en riesgo.


Si no cuentas con recursos para contratar un abogado privado, el Ministerio de Justicia ofrece el servicio de Defensa Pública que brinda representación legal gratuita en procesos de tenencia. También puedes consultar a través del número 1884 (Fono Alegra), que es una línea gratuita de orientación jurídica disponible a nivel nacional.

Ganar un proceso de tenencia en el Perú no se reduce a demostrar quién es mejor padre o madre en abstracto; se trata de demostrar, con hechos concretos y conductas consistentes, quién ofrece las mejores condiciones para el desarrollo integral del hijo. El juez no busca al padre perfecto, sino al entorno más seguro, estable y amoroso para el menor.